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lunes, 25 de noviembre de 2013

Dos concejales del PP de León, detenidos con un kilo de marihuana

El PP ha abierto expediente disciplinario a Beatriz Rodríguez Castañeda, edil en Campazas, y su pareja José Antonio Gallego Blanco, concejal del PP en Gusendos.


Dos concejales del PP en los municipios leoneses de Campazas y Gusendos de los Oteros han sido detenidos como presuntos autores de un delito de tráfico de drogas y contra la salud pública, y se les ha intervenido un kilo de marihuana.

Dos concejales del PP del sur de la provincia han sido detenidos por un presunto delito de tráfico de drogas y contra la salud pública. Se trata de Beatriz Rodríguez Castañeda, edil del Partido Popular de Campazas y 38 años, y de su pareja sentimental, José Antonio Gallego Blanco, concejal del mismo partido en el Ayuntamiento de Gusendos de los Oteros.

Los hechos sucedieron este lunes cuando el vehículo en el que viajaban, un turismo de marca Peugeot fue interceptado en un control rutinario de la Guardia Civil en las inmediaciones de Valencia de Don Juan. Al abrir el maletero, los agentes hallaron la marihuana en diversas bolsas de plástico y varias cajas de cartón, junto a útiles de manipulación y pesaje. Se calcula que la droga que les fue intervenida tiene una valor de más de 3.000 euros en el mercado negro.

Los dos detenidos han pasado a disposición judicial. Se da la circunstancia de que la mujer, además de concejal del PP en el Ayuntamiento de Campazas, cercano a Valencia de Don Juan, es además vicepresidenta de la mancomunidad del Sur de León, Mansurle.El PP ya ha procedido a abrir expediente disciplinario a los dos detenidos a la espera de que se celebre el juicio. Si finalmente son condenados, ambos serán expulsados del partido.

EXTRAÑO SUCESO Otra muerte violenta alimenta la leyenda negra de los Borbones

Exceso de alcohol, una discusión subida de tono, una inoportuna botella y un cadáver abandonado en la puerta de una clínica. Todo silenciado convenientemente por la Corona.

Parece que Carlota Tiedemann tuvo mucho
 que ver en la muerte de su esposo, Don Jaime de Borbón. 
A finales de los años setenta, la infanta María Cristina de Borbón y Battenberg, tía paterna del rey Juan Carlos,rompió su silencio… en privado, claro. Un Grande de España que aún vive me lo contó todo en su mansión madrileña años después.

Charlábamos él y yo del infante sordomudo don Jaime, hermano mayor de la infanta María Cristina y tío por tanto deDon Juan Carlos, cuando el noble caballero enarcó las cejas y, sin dejar de mirarme, se inclinó hacia delante en el butacón aterciopelado para susurrarme al oído, como si temiese que alguien más pudiera escucharle:

-Ella le mató… 

-¡Quién! –inquirí yo, intrigado. 

-Su segunda mujer. 

-¿Carlota Tiedemann? 

-Ella… ella le mató –sentenció de nuevo. 

-¿Cómo supo eso? 

-Me lo contó la hermana del pobre don Jaime. 

-¿Cuál de las dos? 

-Cristina de Borbón y Battenberg –enfatizó para disipar cualquier duda sobre la terrible acusación.

Acto seguido, el hombre cuya identidad mantengo hoy en el más estricto sigilo por compromiso, me recordó que había visitado a la infanta en su coqueto pisito de la calle Velázquez de Madrid, donde ella se instalaba dos veces al año, en junio y en diciembre, para después regresar otra vez a Turín.

Pasaba temporadas en Madrid desde el fallecimiento de su marido, Enrico Marone, dueño de la empresa Cinzano, a finales de los sesenta.

Decidido a llegar al fondo del asunto, me faltó tiempo para preguntar a mi noble anfitrión:

-Y bien, ¿qué le dijo la infanta en su casa, a finales de los setenta? 

-Aquella tarde –tragó él saliva-, mientras tomábamos café en su saloncito privado, Cristina me reveló la dolorosa verdad sin poder contener aún lágrimas de rabia y emoción. 

-¿Le dio algún detalle del presunto homicidio? –insistí. 
-Sí, claro –dijo atenuando la voz-. Fue horrible: me dijo que Carlota Tiedemann le sacudió un botellazo en la cabeza a don Jaime y que luego éste se desplomó en la calle golpeándose de nuevo. 

-Seguro que ella estaba ebria –aseveré. 

-Sí; habían bebido los dos. Discutieron… y ella le propinó el botellazo. Luego, cogió a don Jaime, que residía en Lausana desde la muerte de la reina Victoria Eugenia, en un chalecito que él llamaba Chemin Primerose [Camino Primoroso], lo metió en un coche y se lo llevó lejos de allí, abandonándole a la puerta de una clínica en Saint-Gall, en la Suiza oriental. 

-¿Ahí quedó todo?, ¿nadie reclamó una investigación? –alegué yo, entre perplejo e indignado.

Él simplemente dijo, haciendo una mueca de cinismo: 

-La Familia Real, precisamente no. Estas cosas, en la Corona se tapan.


EL CASO DEL BORBÓN INCÓMODO Un informe policial fichó la muerte del duque de Cádiz como homicidio


Todas las fotografías tomadas en el lugar de la tragedia fueron destruidas. ¿Quién quiso impedir la investigación en un momento en el que Alfonso de Borbón reafirmaba su papel dinástico?

El 30 de enero de 2009 se cumplirán veinte años de la muerte del duque de Cádiz. Había salido a esquiar aquella tarde por una pista donde horas después se disputaría una prueba de los Campeonatos del Mundo de Esquí Alpino que en 1989 se celebraron en Vail (Colorado, Estados Unidos). Un cable tendido a una altura incomprensible interrumpió su descenso, le degolló y desnucó, y puso fin a una vida marcada por la desgracia, tanto que diversos testimonios -incluso su mismo rostro- hablan de él como de una persona triste.

La biografía que acaba de escribir José María Zavala sobreAlfonso de Borbón Dampierre, El Borbón non grato (Áltera), va a suponer un antes y un después en la valoración de la opinión pública sobre esa muerte.

¿Por qué "homicidio"?

Primero, porque Zavala cuenta cosas que hacen sentir escalofríos y que quizá tengan una explicación "normal"... el problema es que nadie la ha dado nunca. Por ejemplo: ¿por qué de la persona que levantó la cuerda de acero de 4 mm de grosor hasta 1,75 m, Daniel Conway, nunca más se supo? ¿Por qué, treinta días después de los hechos, un documento de la oficina del sheriff de Eagle County fichó informes sobre el oficialmente considerado accidente calificándolo de "homicidio"? Y, sobre todo, ¿por qué la policía destruyó todas las fotografías del cuerpo de Don Alfonso tomadas in situcuando aún estaba con vida sobre la pista?

No es que Zavala alimente ninguna teoría de la conspiración, aunque recoge las que enseguida circularon: simplemente deja constancia de unas circunstancias sorprendentes en una investigación que afectaba a un personaje de tal relevancia muerto de forma tan extraña. Ni el esquiador que le acompañaba (Tony Sailer, triple oro olímpico en 1956, quien le avisó del cable) ni su amigo el gran Francisco Fernández Ochoa, quien sólo por casualidad no iba también con él, se explicaron cómo pudo no ver aquella mortal guillotina en un día tan despejado.

Una opción a los tronos de España y Francia

Pero además de aportar esos y otros datos desconocidos sobre el aciago día, Zavala nos recuerda en su libro hechos bien sabidos -entre otras cosas, porque él los ha documentado en su biografía de Don Jaime de Borbón y Battenberg-, pero sobre los que probablemente no hay una conciencia pública bien fundamentada: el duque de Cádiz habría sido el descendiente de Alfonso XIII con mejor derecho dinástico, de no ser por la renuncia de su padre al trono.

En efecto, Don Juan, el padre del actual Rey, era el hijo tercero de Alfonso XIII. El primogénito, Alfonso, que murió sin hijos en 1938, renunció en 1933 a sus derechos para casarse con una persona de sangre no real. (Digamos que no le obligaba a ello la ley vigente, la republicana Constitución de 1931 -como tampoco a Don Felipe la Constitución de 1978 para casarse con Doña Letizia-, sino la ley interna de la monarquía española, jamás derogada. Y que si se la considera derogada por la Constitución de 1978, con mayor razón tendría que estarlo por la de 1931.) Y el segundogénito, Jaime, padre del duque de Cádiz, fue forzado a renunciar ese mismo año alegando su condición de sordomudo, una renuncia que el duque de Cádiz siempre consideró inválida porque se hizo en un hotel, no hubo notario oficial y no fue ni podía ser ratificada por las Cortes.

Sólo así pudo Don Juan heredar dinásticamente a Alfonso XIII y trasladar esa herencia a su hijo. El duque de Cádiz no cuestionó que Francisco Franco eligiese en 1969 a Don Juan Carlos para una monarquía instaurada de nuevo cuño, como es la vigente, pero sí veló por los derechos dinásticos de su hijo Luis Alfonso, que tenía 15 años cuando él murió. Y pocas semanas después de su muerte se iba a anunciar su compromiso con Constanza de Habsburgo-Lorena, lo que sin duda habría reafirmado la posición de Alfonso de Borbón Dampierre en el seno de las casas reales europeas.

Por cierto que Zavala también dedica un espacio a demostrar que el apellido Dampierre apenas tiene que envidiar en el Gotha al mismísimo Battenberg. Y aunque así fuese, ello no impedía al duque de Cádiz, ni ahora a Luis Alfonso, tener también el mejor derecho al trono de Francia, pues en la línea francesa cuenta la primogenitura más que la sangre real. No es que aspirasen a una imposible restauración monárquica en tierras galas, pero el hecho es de suma importancia en el seno de la familia Borbón.

El dolor, siempre presente

La lectura de estas páginas sirve también para hacernos idea de la dramática trayectoria vital del duque de Cádiz. El divorcio de sus padres en 1947; la trágica muerte de su padre Don Jaime a causa de un botellazo que le propinó su segunda esposa (Zavala lo ha desvelado con sobrecogedores detalles); el fallecimiento en accidente de automóvil, cuando él conducía, de su hijo Fran; el fracaso de su propio matrimonio con Carmen Martínez-Bordiú; y el verse relegado a una segunda posición en el seno de la familia Borbón, cuando él se sabía por sangre jefe de la misma, mientras vivía un continuo ir y venir de malos entendidos, rumores -su enlace en 1972 con la nieta de Franco hizo surgir especulaciones sobre una marcha atrás en la sucesión prevista- y puñaladas por la espalda de quienes le querían mal.

De las varias y excelentes obras que Zavala lleva dedicadas a los Borbones -muerto prematuramente Juan Balansó, es quizá el mayor conocedor de sus interioridades-, ésta es la más electrizante. Al mérito del autor para que así sea se une la constante presencia del duque de Cádiz en la vida pública española desde hace medio siglo, lo que hace de él un personaje cercano y apreciado.

El hecho de que su primera mujer y su hijo Luis Alfonso -con mucha mayor discreción- sean habitualmente portada en las informaciones del corazón ha mantenido viva indirectamente la memoria de Alfonso de Borbón Dampierre. Ahora resurge con inusitada vitalidad gracias a esta biografía imprescindible, escrita con sensibilidad y respeto pero también con una veracidad que no la hará muy grata en los salones del Palacio de La Zarzuela.

Para el común de los españoles, sin embargo, es una oportunidad inmejorable de conocer mejor nuestra historia reciente y la de sus protagonistas.

José María Zavala: "Dudo que la muerte del primo del Rey fuera un mero accidente"



    Miguel Pato y Tatiana R. Brito (PD)-. Son dos ramas dinásticas descendientes del rey Alfonso XIII que han sido tradicionalmente rivales por el trono de España. Tras la polémica abdicación de don Jaime de Borbón a favor de don Juan, en los últimos años de dictadura y primeros de democracia el enfrentamiento se vivió entre don Juan Carlos y su primo don Alfonso de Borbón.

    De su historia, de su tragedia, escribe ahora José María Zavala en su nuevo libro “El Borbón non grato” (Ed. Altera). Una tragedia cuyo último capítulo fue la muerte del duque de Cádiz esquiando en EEUU hace ahora 20 años.

    Un cable de acero, elevado sobre el nivel de la pista poco antes de que don Alfonso pasara por el lugar, le golpeó brutalmente en el pecho y en el cuello.

    “Mi libro no es la reconstrucción de un crimen. Simplemente se exponen una serie de hechos que en su momento no fueron suficientemente investigados”.

    Como muestra, un botón. La policía de la zona toma un centenar de fotografías del escenario de accidente a la que acompaña un informe de lo sucedido. Las instantáneas, señala Zavala, fueron destruidas y en el documento adjunto los agentes anotaron la palabra homicidio.

    “La policía estaba investigando lo ocurrido como si se tratara de un homicidio.”

    Con la lectura de las páginas de “El Borbón non grato” José María Zavala sólo espera que quienes se acerquen a esta historia saquen sus propias conclusiones. Y es que han tenido que pasar 20 años para tener la mayor parte de los datos sobre un suceso que del que se quiso dar “carpetazo” con mucha celeridad.

    “Mi concusión es que existen dudas razonables de que la muerte del duque de Cádiz no fue un mero accidente”



    Fuente: http://www.youtube.com/watch?v=vQtDj-Pxlzg

    Un guardaespaldas del Príncipe acosa a una periodista francesa que le pregunta por Urdangarin

    El agente de seguridad: "la Constitución dice que no se le pueden hacer preguntas a los miembros de la Casa Real" 

    ELPLURAL.COM | 24/11/2013

    El desgaste de la Familia Real no es sólo percibido por los españoles. Medios internacionales se han hecho eco de ello, como es el caso del diario estaounidense The New York Times, en septiembre pasado, o Canal Plus Francia, este mismo mes de noviembre. “Juan Carlos, el ocaso de un Rey”, es el título del reportaje sobre los escándalos que afectan a la Monarquía y que repasa los momentos que en los últimos dos años han devaluado su imagen: el caso Urdangarin, la cacería en Botsuana, la relación íntima con Corinna y otras presuntas infidelidades del monarca, así como los negocios nada transparentes de éste. También pequeños detalles que devalúan incluso la imagen del Príncipe Felipe, como un incidente con una periodista francesa, que fue apartada bruscamente por uno de sus guardaespaldas cuando intentaba preguntarle por los negocios de Urdangarin.

    “Hay algo podrido en el reino español”

    “Hay algo podrido en el reino español. Durante dos años, la imagen del rey Juan Carlos se ha visto empañada por una serie de escándalos. Pasando por la corrupción que afecta a su yerno, debilitado por problemas de salud, sospechoso por algunas de sus costumbres y negocios, el que era el rey más popular de Europa está en horas bajas. ¿Resistirá la monarquía española al perfume de escándalo que la rodea?”. Así anunció la cadena su reportaje, emitido el 18 de noviembre en el programa L’Effet Papillon, y que puede ver a continuación, en el vídeo que acompaña esta información.

    Un incidente que afecta la imagen del Príncipe

    El deterioro que afecta a la Casa Real es visible no sólo por los grandes escándalos, sino también por los detalles y afecta incluso al Príncipe. El reportaje incluye un momento desafortunado para el Heredero, cuando se negó a contestar a una periodista francesa sobre el caso Urdangarin. Uno de sus guardaespaldas rodeó a la reportera y la apartó de mala manera, alegando que “la Constitución española impide hacer preguntas a los miembros de la Casa Real”. El reportaje denuncia que la periodista sufrió el “acoso” del agente de seguridad. El blog de Aníbal Malvar en Público destaca el incidente, que puede ver en el minuto 47.39″ del vídeo.


    VIDEO

    El príncipe cobarde

    Alucinados quedáronse unos amigos franceses el pasado lunes cuando, oh là là, contemplaron en su Canal + un reportaje titulado Le crépuscule d´un roi (el crepúsculo de un rey, como resulta obvio). Aclarar que el crepuscular protagonista del reportaje era el rey nuestro, un tal Juan Carlos. Los motivos de los hélas, los mon dieu o los ça alors! de mis gabachos no eran por el casoUrdangarín, ni por los elefantes abatidos, ni por las Corinnas, ni por esas gaitas conocidas de que Juan Carlos es el heredero de Franco y juró los principios del Movimiento un día de dictadura. Todo eso ya lo sabían los franceses, que saben más de nuestros delincuentes y de nuestros poetas que de los suyos. El motivo de la estupefacción de los franceses es cómo puede ser tan paleto, tan fascista o tan infantiloide nuestro príncipe Felipe como para mandar a unos guripas a evitar que una periodista francesa le preguntara sobre Urdangarín.



    La reportera francesa le preguntó al príncipe si sabía algo de los negocios de Urdangarín.

    Varios guardaespaldas, uno muy fuerte muy calvo y muy serio, rodearon inmediatamente a la reportera y la alejaron del príncipe un par de pares de metros. A empujones.

    -Momment de panique -dice la reportera francesa en directo.

    En dicho documental, que por su falta de interés no creo que jamás emita la televisión española, se ve a los guardaespaldas del príncipe apartar a lo lejos a la reportera, que protesta su secuestro diciendo que solo estaba haciendo una pregunta. El guardaespaldas muy fuerte muy calvo y muy serio le echa el aliento a la reportera francesa desde arriba. Discuten. Finalmente, el guardaespaldas muy fuerte muy calvo y muy serio, grita:

    -La Constitución lo dice. No se le pueden hacer preguntas a los miembros de la Casa Real -o algo así.

    -Eso no lo dice la Constitución -responde la reportera quizá con algo de razón.

    Una de estas tres cosas es este príncipe, a la vista de los citados hechos: paleto, fascista o infantiloide. Paleto si se cree que por vetar aquí un documental de la televisión francesa no nos vamos a enterar en España. Fascista si está de acuerdo con el discutible hecho de que la Constitución impida a una periodista, aunque sea francesa, hacer una pregunta a su Alteza Real. O infantiloide si los guardaespaldas lo protegen para que no diga nada, haga nada, o piense nada que se pueda salir del recto escribir de nuestra impecable monarquía. Que el niño aun no ha cumplido los cincuenta años, y no se sabe manejar.

    Mis amigos decían oh là là, y mon dieu, y ça alors, viendo cómo guardaespaldas impedían a una periodista hacerle una inocente pregunta a un triste príncipe. Quizá los franceses dicen muchas tonterías. Pero nosotros no decimos nada.

    viernes, 22 de noviembre de 2013

    Canal Plus Francia no deja ‘títere con cabeza’ en la Monarquía española - “La Corona hizo un pacto con la prensa para construir la imagen del Rey como salvador de la patria y hacer de él un hombre casi perfecto”

    Canal Plus Francia ha estrenado un crítico reportaje sobre la Monarquía española, titulado “Juan Carlos, el ocaso de un Rey”, en el que analiza el declive de la Familia Real, golpeada principalmente por los excesos del monarca –cacerías, presuntos amoríos, negocios- y el escándalo del caso Nóos, que afecta a Iñaki Urdangarin y a la infanta Cristina.



    Desde la foto de Marivent en 2007 hasta la actualidad

    El reportaje de la cadena francesa, emitido en el programa rograma L’Effet Papillon, comienza con una tradicional foto de familia feliz en el palacio de Marivent en Baleares en las vacaciones de 2007, en las que puede verse a los Reyes, los duques de Palma, los duques de Lugo, y sus hijos. En off, la locutora explica que el Rey es considerado la salvaguarda de la democracia y que la Casa Real contaba con el apoyo del 90% de la sociedad.

    El Rey que va por matando elefantes y la Reina humillada

    El trabajo de investigación de Canal Plus Francia se encarga de explicar que la realidad actual de la Monarquía española difiere mucho de aquella foto de familia. Sobre el Rey afirma “que da la vuelta al mundo para ir matando elefantes en cacerías” y a la Reina la describe como una “mujer humillada por las supuestas infidelidades de Juan Carlos”, mientras se muestran imágenes de Corinna zu Sayn-Wittgenstein, como puede verse en el siguiente vídeo, difundido por La Vanguardia.

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    “¿De verdad salvó el sólo la democracia?”

    Canal Plus cuestiona hasta el papel del Rey durante el golpe militar. “El 23-F, el Rey se convirtió en el héroe del país al neutralizar un intento de golpe de estado. ¿De verdad salvó él sólo la democracia aquella noche?”, pregunta el reportaje, que hace otra afirmación mordaz: tras el golpe “la Corona hizo un pacto con la prensa para construir la imagen del Rey como salvador de la patria y hacer de él un hombre casi perfecto”.

    La “descendencia secreta”

    Sobre las presuntas infidelidades del Rey, el reportaje asegura que “los reyes están separados hace años” y que “Juan Carlos tendría descendencia secreta” y para fundamentarlo incluye la entrevista a Alberto Sola, presunto hijo bastardo del Monarca, y cuenta que su petición de que éste se sometiera a una prueba de paternidad chocó con la inviolabilidad que le otorga la Constitución. La cadena francesa apunta también a turbios manejos en los dineros de la Familia Real, que, según afirma, no están claros.

    Las tropelías de Urdangarin y la delgadez de la Princesa

    El reportaje cuenta las tropelías de Iñaki Urdangarin, que, según dice, “ha malversado millones de dólares de fondos públicos” y que “tiene que enfrentarse” con una fianza multimillonaria, si no quiere ir a la cárcel. Los investigadores no dejan noble con cabeza dentro de la Familia Real y recurren, además, a asuntos como el supuesto desajuste alimentario de la Princesa de Asturias, que exhibe una “excesiva delgadez.

    Fuente: 

    El rey Juan Carlos trabaja como intermediario en la venta de armas" Varias ONG denuncian por cuarta vez la venta de armas españolas a Marruecos para la represión del pueblo saharaui.

    Diversas ONG de defensa del pueblo saharaui denunciaron este lunes día 15, en un acto público ante el Ministerio de Economía en Madrid, al Gobierno español por la venta de armamento a Marruecos, una circunstancia que infringe la legislación internacional que regula la exportación de armas a países en conflicto. La denuncia, presentada no sólo en acto público sino también ante los tribunales, va acompañada de una serie de documentos, entre ellos fotografías y vídeos, que demuestran que el material comprado a España ha sido utilizado por las Fuerzas de Seguridad marroquíes en la represión del pueblo saharaui.


    Es el cuarto año consecutivo que estos organismos acusan públicamente al Gobierno de vender material bélico --tanques, todoterrenos y armas-- al monarca marroquí, Mohamed VI, quien el mismo lunes dio la bienvenida al rey Juan Carlos I, al ministro de Exteriores y a sus acompañantes,que llegaron al país vecino para debatir sobre sus intereses comerciales comunes.

    La venta de armas a Marruecos no es algo actual. Según ha explicado Eduardo Melero, abogado y miembro de Justicia i Pau --una de las ONG denunciantes--, “desde 1995 hasta 2012 España ha exportado material bélico a Marruecos por valor de más de 250 millones de Euros de forma ininterrumpida”. A estas cifras, calculadas sólo hasta 2012, hay que añadirle la venta de material del año vigente. A pesar de que no se han encontrado datos detallados sobre ella, el pasado mes de abril el ministro de Defensa español, Pedro Morenés, y el de Marruecos, Abdeltif Loudyi, se reunieron en la fábrica de Urovesa, una empresa encargada de fabricar vehículos militares, en Santiago de Compostela.

    Las ONG han aprovechado la visita de Juan Carlos I a Mohamed VI, y han manifestado su descontento con la intención del monarca, que “con sus visitas a Marruecos no sólo pretende mejorar las relaciones internacionales, sino que trabaja como intermediario en la venta de armas”, según ha afirmado Melero. Las denuncias anteriores han sido desestimadas por los tribunales, que han alegado que toda información “acerca de la exportación de armas es secreto de Estado”. Melero se ha indignado ante la situación, ya que “basándose en el secreto de Estado el Gobierno impide que podamos plantear una demanda judicial”, ha añadido. Por su parte, Luis Mangrané, miembro del Observatorio Aragonés por el Sáhara Occidental, ha recalcado que a pesar de que el Gobierno se empeñe en calificarlo como secreto estatal, “la exportación de armas es un secreto a voces”.

    Represión en el Sahara

    La legislación internacional prohíbe la venta de armas a países que mantienen algún conflicto en su territorio, sin embargo, España se ha saltado esta ley desde hace años y ha olvidado el conflicto del Sáhara Occidental. La Coordinadora Estatal de Acciones Solidarias con el Sáhara (CEAS-Sáhara), una de las organizaciones denunciantes, envió junto a otras ONG una carta al rey antes de su visita a Marruecos con el objetivo de pedirle que tuviera el “coraje de asumir sus responsabilidades” para con el pueblo saharaui, un pueblo “al que España abandonó y con el que tiene una deuda histórica”.

    Días después del envío de la carta y de que comenzara la visita oficial de Juan Carlos I en territorio marroquí, éste sigue negociando sobre sus intereses comerciales con el monarca marroquí, entre los que se encuentra la venta de armas.

    Uno de los activistas saharauis, Hassana Aalia, estaba presente en el acto público de denuncia ante el Ministerio de Economía. Durante el acto, ha mostrado su preocupación por la situación y ha afirmado que “es una vergüenza que los intereses económicos estén por encima de los Derechos Humanos”. Ha sido Aalia quien ha asegurado que junto a la denuncia han presentado documentación que demuestra que el material bélico español, principalmente tanques y todoterrenos militares, han sido utilizados para reprimir al pueblo saharaui. “Cuando yo estuve en el Campamento de la Dignidad --el Gdeim Izik, situado a las fueras de El Aaiún-- pude ver cómo utilizaban los vehículos, y tenemos fotos y vídeos para demostrarlo”, ha asegurado. Aalia fue acusado junto a otros 23 activistas saharauis de matar a once soldados durante el desalojo del Campamento de la Dignidad, y condenadoin absentia el pasado 18 de febrero a cadena perpetua. Actualmente vive en España a espera de poder presentar algún recurso para que su sentencia, de la que se enteró a través de la radio, quede anulada.

    Mientras tanto, las ONG siguen en su lucha por denunciar la venta de armas a Marruecos, exigiendo que se denieguen las autorizaciones para exportar armas a países en conflicto y que se revoquen las concedidas. Sin embargo, Melero ha explicado que “todos los años el tribunal falla a favor del Ministerio y la denuncia queda desestimada”.