Observatorio de denuncias de torturas, abusos, coacciones, casos de corrupción, violaciones, asesinatos y otros crímenes cometidos por el sistema.
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martes, 29 de julio de 2014

No habrá sanción para los militantes del PP que posaron haciendo el saludo nazi

Los cuatro dirigentes de Nuevas Generaciones que hicieron apología del fascismo en internet se van de rositas

De izquierda a derecha: Daniel Terrades, presidente de NNGG de Gandía; Jorge Roca y Xesco Sáez, miembro y presidente de NN GG de Xátiva, respectivamente.
Leer mas: http://www.elplural.com/2014/07/28/no-habra-sancion-para-los-militantes-del-pp-que-posaron-haciendo-el-saludo-nazi/

COVITE pide al CNI que aclare si boicoteó las revelaciones del caso García Goena

El Colectivo de Víctimas del Terrorismo, Covite, solicitará formalmente al Ministerio de la Presidencia que demande información al Centro Nacional de Inteligencia -CNI- sobre las "graves acusaciones" que apuntan a que el CNI "intentó boicotear las nuevas revelaciones" del atentado mortal contra Juan Carlos García Goena, asesinado por los GAL en 1987.


jueves, 6 de marzo de 2014

[Video] Aitziber Berrueta: "Mi padre fue asesinado por un Policía Nacional y su hijo"

Aitziber Berrueta Mañas, hija de Ángel Berrueta, relata cómo vivió el asesinato de su padre.


Aitziber Berrueta Mañas, hija de Ángel Berrueta, relata cómo vivió el asesinato de su padre, la nula implicación del Ayuntamiento de Iruñea y resto de instituciones en este acontecimiento, así como en su reconocimiento y su reparación.

La mujer de la izquierda es la persona que inició la pelea con Anjel, a su lado su marido policía nacional disparó contra el panadero y a la derecha el hijo de ambos apuñaló a Anjel


Anjel Berrueta asesinado por un policía nacional y su hijo

domingo, 16 de junio de 2013

Documental: guerra Sucia: el regreso de los falangistas

Reportaje: Periodistas, el negocio de mentir

Dirección: Pepe Rei 
Producción: Nerea Rivas 
País: Vasco y Estado Español 
Duración: 46 minutos Sinopsis: 

Deja claramente expuestos los medios de comunicación y su dependencias y sumisión a sus propietarios, de como los empresarios y políticos utilizan la opinión pública para el beneficio propio en la mediática lucha por el independentismo vasco, explica como también los mismos fascistas y grandes capitalistas, disfrazados de demócratas, republicanos y socialistas, criminalizan el independentismo y lo comparan con el nacionalismo fascista nazi. El nacionalismo a españa no lo conviene, solo si es un nacionalismo vasco, que viva la patria, dios y el rey, este es nacional socialismo que quieren lxs españolxs, incluyendo a lxs aragonesxs, lxs gallegxs, lxs valencianxs, a lxs catalanxs y a lxs vascxs. Todos dentro de la gran capa del señor estado. Todo para que solo la élites gobernantes puedan seguir v iviendo como reyes.


PERIODISTAS: EL NEGOCIO DE MENTIR por klaudia_daniela

Juan Carlos García Goena, insumiso vasco asesinado por los GAL al ser confundido con un etarra en el año 1987

Un fotógrafo de Photo Galaxie, que tenía su estudio en la calle Comercio, de Hendaia, fue quien entregó a los GAL una fotografía de Juan Carlos García Goena, última víctima de este grupo parapolicial español, según afirmó ayer «El Mundo».

Esta revelación la hizo ayer el citado diario, que identifica a dicho fotógrafo como Patxi A., sin aportar el apellido completo. Según afirma este rotativo, es originario de Irun, y se desconoce su actual paradero.

No obstante, señala que Photo Galaxie ya no existe, y añade el dato de que, según una vecina de sus padres, «tiene una tienda» en Baiona.

Juan Carlos García Goena resultó muerto en un atentado de los GAL en la madrugada del 27 de julio de 1987, cuando una bomba estalló en los bajos de su vehículo en el momento en que se dirigía a trabajar.

Siete años antes se había negado a hacer el servicio militar español y se trasladó a Ipar Euskal Herria, donde se quedó a residir con Laura Martin, su compañera.

En 1985 ambos acudieron, junto a su hija, al estudio de Patxi A., quien les hizo una fotografía de familia para enviar una felicitación de navidad a los abuelos. Según «El Mundo», posteriormente entregó una copia de esa fotografía a un comando del GAL, asegurando que García Goena era miembro de ETA, lo cual no era cierto.

Garzón archivó el caso

El GAL reivindicó este atentado mortal y la Audiencia Nacional española procesó al entonces subcomisario José Amedo y al inspector Michel Domínguez. Ambos fueron condenados a 108 años de cárcel por acciones relacionadas con el GAL, pero resultaron absueltos por este crimen.

En setiembre de 2001 el juez Baltasar Garzón archivó «provisionalmente» el caso, a la espera de nuevas pruebas. La viuda de Juan Carlos García Goena considera que, tras estos datos, ahora se debería reabrir el sumario.

Bahia en Pasaía, emboscada criminal año 1984


La emboscada en Bahía de Pasaia, en la bocana del puerto donostiarra de Pasai Donibane (Pasajes de San Juan), el 22 de marzo de 1984, supuso el golpe más duro y casi definitivo a los CCAA (Comandos Autónomos Anticapitalistas). Asesinaron a Pelu, Pelitxo, Txapas y Kurro, cuatro activistas autónomos de los cinco que habían salido de Iparralde (de la otra orilla situada en Euzkadi norte) en una lancha neumática, en una matanza diseñada premeditadamente por el Estado y sus cuerpos represivos. Pelu y Pelitxo cayeron en el primer ametrallamiento efectuado por la policía sobre la lancha que los transportaba en el moemento de llegar al lugar acordado. Los tres restantes, Kurro, Txapas y Joseba, fueron retenidos por miembros del Cuerpo Superior de Policía en las rocas situadas en el punto de llegada. Al poco tiempo, Kurro y Txapas fueron fusilados en el mismo lugar en presencia del tercero. Sólo sobrevivió Joseba Merino, que se convertiría en el único testimonio de los hechos. La emboscada fue diseñada con premeditación, utilizando como cebo a Rosa Jimeno, una compañera conocida del entorno antirrepresivo, que fue secuestrada por la policía y obligada a concertar la cita bajo torturas y amenazas de muerte.


TESTIMONIO DE JOSEBA MERINO

"Todo comenzó unos días antes con el secuestro de Rosa Jimeno. La policía la obligó, con torturas y poniéndole una pistola en la nuca, a telefonear a casa diciendo que tenía una amiga embarazada y que iba a pasar unos días fuera para ayudarla. Querían mantener en secreto la detención... al fin y al cabo fue un secuestro. Después la obligaron a contactar con su novio, Kurro, y a concertar una cita en el puerto de Pasaia. Allí, le ataron con una cuerda los pies y la pusieron en el lugar adecuado."


"Llegamos y de lejos, a unos 50 metros, se veía todo normal; vimos que Rosa estaba en el lugar habitual haciendo las señales con la linterna y nos dirigimos tranquilamente hacia allí. Yo llevaba la embarcación y, al llegar, puse el motor en punto muerto y lanzamos amarras mientras nos preparamos para desembarcar.

Éramos cinco y mi perra Beltza. El primero que bajó fue Pelitxo, con una bolsa en la cual iban las armas, el segundo Kurro, y en tercer lugar iba a desembarcar yo, pero antes de hacerlo le dije a Kurro que cogiera a la perra. Yo estaba inclinado en la barca, cogiendo a Beltza, cubierto por unas rocas que tenían un metro de altura y de nuevo le dije a Kurro que la cogiera... De repente, pudimos ver como una cuerda que estaba situada detrás de Rosa, que la teníamos a pocos metros, se tensaba y ella caía súbitamente al suelo. Se oyó un "alto policía" y de continuo, sin dar tiempo alguno, se dio un disparo suelto, que era la señar para que los 20 o más txakurras (policías) disparasen a la vez y controlar, de esta forma, que ninguno se precipitase empezando a disparar antes de lo previsto.

Fue una sorpresa total. La operación fue así: el jefe de la operación dijo a sus hombres que él dispararía un tiro, que serviría de señal para que todos empezaran a disparar; se trataba de cogernos por sorpresa sin tener tiempo de reaccionar. Todo sucedió muy rápido, no pasó ni un segundo entre el alto y las ráfagas. En aquel momento tiraron de la cuerda que sujetaba a Rosa, que cayó al suelo, de forma que no le alcanzaron las balas."


"Estaba agachado contra las rocas, dejé la perra y me lancé al agua. Nadé unas brazadas por debajo del agua, y sintiendo las balas por encima de mí. Salí cerca de unas rocas que hacían como una especie de túnel y me dieron refugio. Aparecí con la nariz sangrando. Estaba todo iluminado con muchos focos. Seguían disparando. Yo me encontraba en la proa cuando se iniciaron las descargas, Pelu y Txapas estaban en la barca, y al no verlos, supuse que se habían tirado al agua. No intentamos huir ni coger las armas que estaban en las bolsas, una de ellas en tierra y la otra aún en la barca. Fue una sorpresa y no se pudo reaccionar.

En cuanto dejaron de disparar aparecieron dos barcas, tipo Zódiac, de la Guardia Civil, que con potentes focos nos buscaron entre las rocas. Me localizaron y a punta de metralleta me hicieron salir del agua, subir a las rocas y ponerme con las manos en la cabeza. Rosa ya no se encontraba allí; sólo vi a Kurro y a los txakurras que lo retenían. Mientras tanto, numerosos policías seguían buscando a los otros compañeros que pudieran estar vivos; al cabo de 2 o 3 minutos trajeron a Txapas con otra embarcación de la Guardia Civil y le hicieron saltar al agua y luego le obligaron a subir a las rocas. En la emboscada habían muerto Pelitxo y Pelu, y la perra. Nos pusieron a los tres en fila con las manos en al cabeza al borde de las rocas y a escasa distancia del mar. Estábamos desarmados pues las armas se habían quedado en las bolsas. Nos ordenaron que nos identificáramos y, al darles el nombre, cuando les dije que era José Luis Merino, uno de ellos me dijo: "tú eres el Coronel"; yo le contesté que no, que yo era Yosua.

Los policías estaban muy nerviosos y, con insultos y amenazas, dijeron que me separara unos metros. Tres txakurras se aproximaron a mis compañeros, dos con metralletas (una Ingram M-10 y una UZI) y el otro con una escopeta de postas tipo Corredora, y sin haber ninguna palabra ni acto por parte de Kurro y Txapas los fusilaron... desde menos de un metro de distancia; cayeron de espaldas a la ría por la fuerza de las muchísimas balas que hicieron impacto en sus cuerpos. Habían fusilado a mis compañeros."


Los sucesos en Bahía de Pasaia se enmarcan en el contexto represivo y de guerra sucia que alentó el gobierno del PSOE con el desarrollo y la aplicación del Plan Especial para la Zona Norte (plan ZEN). Este plan constaba de un aspecto oficial (establecer lazos entre los partidos democráticos para acabar con los enemigos y posibles enemigos del Estado; asignar grandes partidas presupuestarias a las fuerzas de seguirdad y ahogar la financiación de colectivos disidentes; aumentar el número de efectivos policiales con el pretexto de la seguridad ciudadana; evitar expropiaciones bancarias y de grandes superficies; fomentar la seguridad privada; elaborar leyes antiterroristas; creación de la Audiencia Nacional; etc) y de otro aspecto extraoficial (diseñar una estrategia que aunara el caos de las acciones de grupos paramilitares como Antiterrorismo-ETA, Grupos de Intervención Nacional, Alianza Apostólica Anticomunista o Batallón Vasco Español, que desembocó en la creación de los Grupos Antiterroristas de Liberación o GAL). Un Comando Autónomo, por las impunes acciones del GAL y la evidencia de la responsabilidad de cargos del PSOE en su organización, decide atentar contra uno de los cargos del PSE. El objetivo elegido es Enrique Casas Vila, secretario de organización y miembro de la Junta de Seguridad del País Vasco. La muerte de Casas se convirtió en cuestión de Estado. La izquierda abertzale achacó el atentado a la guerra sucia y eliminó políticamente a los Comandos Autónomos dando carta blanca a la represión. García Damborenea, secretario general del PSOE en Bizkaia, ya había vaticinado tras las amenazas por la implicación de su partido en el GAL que "las agesiones se pagarían cinco a uno". Los Comandos Autónomos Anticapitalistas estaban debilitados y acababan de escindir su coordinadora, la realidad asamblearia de la que surgieron estaba en decadencia, lo que facilitó la acción prepotente de las fuerzas de seguridad. 


La información y el testimonio están extraídos del libro Emboscada en Pasaia. Un crimen de Estado redactado por un colectivo por La memoria colectiva de la lucha autónoma. 2008

miércoles, 12 de junio de 2013

Vitoria, 3 de marzo de 1976: cinco manifestantes muertos y varios centenares de heridos el 9 de marzo durante una carga antidisturbios.

Los sucesos de Vitoria tuvieron lugar el 3 de marzo de 1976 en la localidad española de Vitoria, capital de Álava (País Vasco), pocos meses después de la muerte del dictador Francisco Franco y en plena Transición Española. Durante una jornada de huelga, la Policía Armada lanzó gases lacrimógenos para desalojar a los trabajadores que estaban reunidos en asamblea en la iglesia de San Francisco de Asís, situada en el barrio obrero de Zaramaga, y disparó contra los que salían de la iglesia. La actuación policial se saldó con cinco personas muertas y más de 150 heridos de bala.

Historia [editar]


Manuel Fraga Iribarne, en una imagen de 2007. Era el ministro responsable de la fuerzas del orden durante lossucesos de Vitoria de 1976. Fraga se encontraba en Alemania cuando tuvo lugar la masacre y le sustituía en sus funciones el Ministro Secretario General del Movimiento Adolfo Suárez González.


Durante el mes de enero de 1976, unos seis mil trabajadores iniciaban una huelga en contra del decreto de topes salariales y en defensa de mejores condiciones de trabajo. Dos meses después convocaban por tercera vez una huelga general que fue masivamente seguida el día 3 de marzo. Ese mismo día la policía armada entró en la iglesia de San Francisco de Asís en Vitoria, en la que estaba previsto realizar una asamblea de trabajadores y, haciendo caso omiso de la decisión del párroco y del contenido del concordato, conminó al desalojo. Apenas unos segundos después disparaban gases lacrimógenos en un recinto cerrado y abarrotado de gente creando indignación y sobre todo pánico. Los que salieron por delante medio asfixiados y con pañuelos en la boca fueron apaleados por los flancos y a los del frente les dispararon.

La policía resolvió la situación que habían creado a tiro limpio, resultando muertos Pedro María Martínez Ocio, trabajador de Forjas Alavesas, de 27 años, Francisco Aznar Clemente, operario de panaderías y estudiante, de 17 años, Romualdo Barroso Chaparro, de Agrator, de 19 años, José Castillo, de Basa, una sociedad del Grupo Arregui, de 32 años. Dos meses después moriría Bienvenido Pereda, trabajador de Grupos Diferenciales, con 30 años. Dos obreros muertos en el lugar de los hechos, cuatro heridos muy graves de los cuales tres morirían, y varios heridos más, algunos con herida de bala.

Aquel jueves el Secretario General del SPD de Alemania cancelaba la entrevista con Fraga que participaba en una campaña diplomática para vender internacionalmente una reforma avalada por la monarquía. El sábado, Manuel Fraga Iribarne, entonces Ministro de la Gobernación, junto con Rodolfo Martín Villa, Ministro de Relaciones Sindicales, y el General Campano, director de la Guardia Civil, intentaban, visitando a los heridos, reducir el impacto de su decisión.

Todavía prohibidos los derechos de reunión, manifestación y de huelga, los sindicatos, ilegales también, convocan huelgas en toda España. Tuvieron especial importancia en el cinturón industrial madrileño y en Vitoria. La respuesta del gobierno fue la habitual represión policial, que en Vitoria produjo cinco manifestantes muertos y varios centenares de heridos el 9 de marzo durante una carga antidisturbios. Los altercados se multiplicaron y las huelgas generales de protesta se sucedieron durante varios meses.

Consecuencias [editar]

Estos incidentes aceleraron la acción de la oposición democrática, y su unidad de acción. La Junta Democrática y la Plataforma de Convergencia se fusionan en la Coordinación Democrática o Platajunta el 26 de marzo. Esta nueva junta ejerce mayor presión política sobre el gobierno, exigiendo amnistía, libertad sindical, democracia y rechaza las leyes reformistas.

En 2008, una comisión del Parlamento Vasco consideró responsables políticos de los sucesos a los "titulares de los ministerios actuantes en este conflicto": Manuel Fraga Iribarne, ministro de Gobernación (en Alemania durante los sucesos, correspondiéndole ser "ministro de jornada", encargado de cubrir ausencias de otros y de asumir responsabilidades a Adolfo Suárez), Rodolfo Martín Villa, ministro de Relaciones Sindicales, y Alfonso Osorio, ministro de Presidencia.1

Reparación y reconocimiento de las víctimas [editar]

Monumento a las víctimas del 3 de marzo de 1976, en la calle Bernal Díaz de Luco, frente a la parroquia de San Francisco de Asís.


el mismo modo la banda de punk Hachazo hace referencia a este suceso en uno de sus temas.


Tras la investidura a la presidencia del gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, el grupo del Partido Nacionalista Vasco formuló el 19 de mayo de 2004 una pregunta al Senado en la que se interesaba por el esclarecimiento de los hechos de Vitoria.2 El 16 de junio de 2011, Partido Nacionalista Vasco, Aralar, Eusko Alkartasuna y Ezker Batua presentaron una propuesta en el Parlamento Vasco para incluir a las víctimas de los sucesos de Vitoria en la Ley de reconocimiento de las víctimas del terrorismo, que tramitaba el Congreso de los Diputados. Aunque apoyaron la necesidad de reparación, Partido Socialista de Euskadi, Partido Popular y UPyD rechazaron considerarles "víctimas del terrorismo". El PSE consideró que estos hechos debían ser incluidos en la ponencia sobre víctimas de motivación política que comenzaría poco después en el Parlamento Vasco.3


Por primera vez, el 3 de marzo de 2012, el Gobierno Vasco homenajeó a las víctimas de la violencia policial de 1976. La portavoz de Gobierno Vasco y consejera de Justicia, Idoia Mendiaparticipó en una ofrenda floral acompañada de los secretarios generales de UGT y CC.OO. (sindicatos a los que pertenecían los muertos).4
Texto de la grabación policial [editar]

Esta es la transcripción de las conversaciones entre las patrullas responsables de la carga en la iglesia, según las grabaciones existentes de la Banda de Radio de la Policía:

«V-1 a Charlie. Cerca de la iglesia de San Francisco es donde más grupos se ven. ­Bien, enterados».

«Charlie a J-1. Al parecer en la iglesia de San Francisco es donde más gente hay. ¿Qué hacemos? ­Si hay gente ¡a por ellos! ­¡Vamos a por ellos!»

«­J-1 a Charlie. Charlie, a ver si necesitas ahí a J-2. ­Envíalo para aquí para que cubra la espalda de la iglesia.»

«­J-3 a J-1 Estamos en la iglesia. ¿Entramos o qué hacemos? Cambio».

«...­Entonces lo que te interesa es que los cojan por detrás. ­Exacto».

Entrada a la parroquia de San Francisco de Asís.

«­J-1 a J-2 Haga lo que le había dicho (acudir en ayuda de Charlie a Zaramaga). ­Si me marcho de aquí, se me van a escapar de la iglesia. ­Charlie a J-1. Oye, no interesa que se vayan de ahí, porque se nos escapan de la iglesia. ­...Mándennos refuerzos, sino, no hacemos nada; sino, nos marchamos de aquí sino, vamos a tener que emplear las armas de fuego. ­Vamos a ver, ya envío para allí un Charlie. Entonces el Charlie que está, J-2 y J-3, desalojen la iglesia como sea. Cambio. ­No podemos desalojar, porque entonces, entonces ¡Está repleta de tíos! Repleta de tíos. Entonces por las afueras tenemos Rodeados de personal ¡Vamos a tener que emplear las armas! Cambio. ­Gasead la iglesia. Cambio. ­Interesa que vengan los Charlies, porque estamos rodeados de gente y al salir de la iglesia aquí va a ser un pataleo. Vamos a utilizar las armas seguro, además ¿eh?. ­Charlie a J-1. ¿Ha llegado ya la orden de desalojo a la iglesia? ­Si, si la tiene J-3 y ya han procedido a desalojar porque tú no estabas allí. ­Muy bien, enterado. Y lástima que no estaba yo allí».

«Intento comunicar, pero nadie contesta. Deben estar en la iglesia peleándose como leones. ­¡J-3 para J-1! ¡J-3 para J-1! Manden fuerza para aquí. Ya hemos disparado más de dos mil tiros. ­¿Cómo está por ahí el asunto? ­Te puedes figurar, después de tirar más de mil tiros y romper la iglesia de San Francisco. Te puedes imaginar cómo está la calle y cómo está todo. ­¡Muchas gracias, eh! ¡Buen servicio! ­Dile a Salinas, que hemos contribuido a la paliza más grande de la historia. ­Aquí ha habido una masacre. Cambio. ­De acuerdo, de acuerdo. ­Pero de verdad una masacre».
Homenajes [editar]

El cantautor catalán Lluís Llach escribió al día siguiente la canción Campanades a morts en homenaje a las víctimas. Canción que volvería a interpretar para conmemorar el 30 aniversario, en un emotivo concierto en el pabellón Fernando Buesa Arena de Vitoria. El grupo vasco de ska Betagarri dedicó una canción a